Bah, humbug!

Llega la Navidad, época que celebramos, el nacimiento de un Niño, que más tarde, como somos, como somos…celebramos su “asesinato”…
Llega la Navidad, en la que somos muy buenos, intentamos ayudarnos y ayudar…y luego, los demás días del año…ni ayudamos…y ni nos ayudan…
Llega la Navidad, y gastamos dinero que no tenemos, en regalitos, que los que lo reciben, la mayoría no les gustan y acaban cambiándolo por algo, que ni en imaginación creeríamos que le gustaría ese regalo…
-Mira, que vamos a cambiar el frasco de perfume Canal 9, por un conjunto de sujetador y bragitas de color azul cielo…con un dibujo de Spiderman…no es por nada, es que soy fan de Spiderman…tu regalo me gustó…pero...entre Canal 9 y Spiderman…gana Spiderman…
Vamos, y NUNCA, te hubieras imaginado, que a tu amiga, que llevas años y años conociéndola, le guste tener cerca de su piel, a un tipejo, que fue picado por una araña…que un perfume que la Marilyn Moonroe, decía que era lo que prefería ponerse para dormir…

Llega la Navidad, y de repente, aparece esas abominable muñecotes, que se suponen que es Papá Noel…sí, eso que la primera vez que lo vi, intentando entrar por la ventana, agarrado a una cuerda algunos, y los más modernos, a una escalera de cuerdas…me hizo mucha gracias: -“Mira…es Papá Noel”, ahora me parece patético…porque mires donde mires, ahí está…ahí está…no la Puerta de Alcalá…está ese bichejo...vamos, que va a pasar, que va a entrar un ladrón, eso si disfrazado de el gordiflón…por una ventana, y la gente, se van a quedar mirándolo: -“Mira, mira…pero si se mueve y todo…¡Hay que ver que cosas inventan estos japoneses”.

Como éramos poco, ahora también se pude ver a los Tres Reyes Magos…

Llega la Navidad, y con ello, la tan temible reunión familiar, donde, siempre hay alguien que te ve y te dice: “Breee…sigues soltera, ¿no?, se te va a pasar el arroz…”
Fiesta, en el que sales de la familia hasta los mismísimos y más arriba…y con un empacho de mil cojones…y perdón por la palabra.

Llega la Navidad, y no se porque, la televisión, y demás, intentan vendernos, de que es una época feliz, y es cuando más depresiones hay…ya que son ellos mismos lo que nos recuerda lo solo que te puedes sentir…
Y llega la Navidad, con el típico sorteo de Navidad, que nos traen los niños de San Ildefonso, que compras, no porque si te toca te arregla un poco la vida (no mucho, que no dan tanto como otras loterías y similares), si no que compras, por envidia…


Y llega la Navidad, y con ella los árboles de Navidad…que hay algunos…que entra gana de cortarlos y luego quemarlos…para que nadie tenga que mirarlos más…que hace un daño a la retina y al cerebro…que no veas…
Y luego llega la Navidad, y los Belenes…con sus figuras…algunos son magníficos…


Y hasta de políticos…que son los que más “la cagan”…¿no?

Vaya, estoy este año muy Ebenezer Scrooge, espero que este año no se presenten en mi casa los fantasmas…aunque con la crisis…seguro que están en el paro…
Y como Charles Dickens dijo una vez: “El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad"
Pues un recuerdo, para esos familiares y amigos que ya no están con nosotros…





















Anna dijo
Hola, cielo.
Muchos caganets pusiste por aquí, jaja ja...
Besos y buenas noches.
2 Diciembre 2008 | 09:12 PM