Aprovechado, chupón, chupóptero, gorrista, parásito, pegote, sablista, vividor, sacacuartos, caradura, mogrollo, sin duda un gorrón
Vamos a ver…-digo mientras paso las hojas de mi diccionario…-gorra…no…gorrina…gorrón…aquí esta:
Gorrón.
(De guarro).
1. m. Guijarro pelado y redondo.
2. m. chicharrón (‖ de las pellas del cerdo).
3. m. Hombre perdido y enviciado que trata con las gorronas y mujeres de mal vivir.
4. m. Mec. Espiga en que termina el extremo inferior de un árbol vertical o de otra pieza análoga, para servirle de apoyo y facilitar su rotación.
No…no es lo que buscaba…sigo…
Gorrón, na.
(De gorra).
1. adj. Que tiene por hábito comer, vivir, regalarse o divertirse a costa ajena. U. t. c. s.
2. m. Gusano de seda que deja el capullo a medio hacer a causa de una enfermedad y como consecuencia se arruga y queda pequeño.
¡SÍ….SÍ…ESO ES!...por lo menos la primera, la segunda, la verdad, no es…aunque un buen gorrón es sin duda un capullo de lo más grande, y que es como una enfermedad, que entrar, entra rápido, pero para salir, puede tardar décadas…y cuando se va…tu economía “se arruga y queda pequeño”…no hay duda, las dos son muy verdaderas…
Porque seamos sinceros, y pongámonos la mano en el pecho (sin darnos golpes, por favor)…alguna vez…hemos sido un poco gorrones con algún amigo…no te digo que durase años…ni días, pero por unas horas, alguna vez, nos hemos pegado a alguien…y sin duda, lo que más nos duele, se nos ha pegado alguien…
Yo recuerdo hace, muuuuchos años, en una galaxia muy, muy lejana…(ya está…ya me ha salido mi frikismo que llevo dentro)…en unos de mis grandísimos cumpleaños (lo he llegado a celebrar, con la gente de mi trabajo, como unos 15 y con mis amistades, si no que lo diga la Senderista, una terraza solo para mi)…una amiga intentó, no gorronear ella, pero sí el chico que le gustaba, y sin saberlo yo, lo invitó…menos mal que no vino, que si no…o en el viaje que hicimos a Galicia, una viejecita, que era idéntica a Sofía Petrillo (Qué Dios la tenga en su gloria), se nos pegó…y nos dio el viaje…¿a qué si, Sende?...

Pero hay, gorrones…y GORRONES…
Ojeando la revista Quo de este mes, me encuentro con un gran, pero gran gorrón…ni más ni menos, que el gran Hans Christian Andersen, que lo fue de el gran Charles Dickens…
Vamos, que un día, Charles que estaba muy a gusto en su casa, leyendo, escribiendo y lo que fuera que estuviera haciendo, y recibe una carta, de su amigo Andersen, que le pedía permiso para quedarse en su casa, por unos días: “prometo no ser un gran estorbo”, escribía…¡y un jamón con chorrera!...eso era la trampa…habían pasado ya cinco semanas y seguía el gorrón en la casa…y por lo que se ve…no era muy agradable…es decir, cuando se levantaba, Andersen, se iba raudo y veloz hacía el comedor, y sin decir ni pío a nadie, se sentaba y se comía el desayuno, y no un desayuno inglés típico…si no que se comía media docena de huevos y no se cuantas lonchas de beicon… eso sin hablar con nadie…pero se entiende…que si hablaba perdía en compás en la comida y se podía atragantar…
Luego como Pedro por su casa, repito, sin hablar con nadie, se dirigía hacía el salón, y gorroneaba la prensa…según parece, la hija de Dickens le puso un mote: “El aburrido saco de huesos”…
Charles, Charlie para sus amigos más intimos…intentó en vano “echar” al inquilino…y nada de nada, hasta que pasados 8 semanas, ya histérico, Charlie, entró un buen día en el dormitorio de Andersen, y sin decir nada, le escribió en el espejo: “Hans Christian Andersen pasó aquí ocho semanas, pero a sus propietarios les pareció una eternidad”…vamos, que ahí si se dio cuenta de que querían que se fuera…
¿Y qué hizo Andersen?...no…no contó un cuento ni nada de eso…se echó a llorar y le dijo que estaba arruinado, y que lo que buscaba era un lugar donde vivir una temporada, ¿por ejemplo diez años?...
Chales que era de buen corazón, le permitió quedarse…dos semanas más….y cuando se fue…todos lo celebraron con una gran fiesta, y fueron felices…y no comieron perdices, porque esta muy cara…y colorín y colorado este…cuento….ya ha acabado…
Os recomiendo la revista…es genial sin duda…pero eso sí…no seáis gorrones y comprarla…
Os visito luego…voy para el trabajo…
























selenedenebulae dijo
Ja,ja,ja,ja, como siempre, un post genial. Vaya morro tenía el hombre, pobre Dickens, qué paciencia con semejante caradura.
Muchos besos, guapa, y que no tengas demasiado curro.
8 Agosto 2008 | 10:01 AM