Hoy en Barrio La Coctelera...
Hola, soy Coco…y hoy vamos a hablar de los signos de puntuación…
Cuando estaba estudiando, una cosa que me ponía de los nervios, era los signos de puntuación…
Era un suplicio total, porque estaba (y está, no creo que la RAE los haya cambiado), la coma que era para hacer un pequeño Kit kat o sea un breve descanso, tregua, respiro o como quieras decirlo.
El punto que es una pausa que es más grande, y que dice que ha terminado un enunciado…pero..como todo en la vida, hay un pero, este a su vez está el punto seguido y el punto a parte, que este es aparte.Bien estos dos están bien claro el porque de su utilización ya que si no estarías como loc@ intentando leer este párrafo que estoy escribiendo sin ningún signo y cuando terminaras tu familia te encontraría tendid@ en el suelo sin respiración y tendrían que buscar al CSI para que descubriera como habías muerto ahogad@ si no hay ningún síntoma de asfixia por ahogamiento o ninguna marca en tu cuello o similar…¡joder!, que me ha costado no escribir sin poner, ningún signo, se me iba las manos…Después el que me gusta mas: … sí los puntos suspensivos, si os habéis dado cuenta, soy de las que me gusta más ponerlos que Tom Cruise la religión esa al que pertenece…
Mira que intento no ponerlos o poner menos, pero nada…es que está dentro de mí…es sin duda algo genético está, en mi ADN, es parte de mí, con el tiempo pues estaré hablando:
-Sabes, el otro día vi a Fulanita con fulanito (silencio), me parece que están liados (silencio), yo creo que el menganito era mejor para ella (silencio)
-Oye, Bree, ¿porqué haces tantos silencios?
-Bueno (puntos suspensivos) es que son eso (puntos suspensivos) .
Na que al final lo tendré que decir o tendré que ir a un centro de desintoxicación de puntos suspensivos…
-Buenas noches, estamos aquí reunidos, para hablar de nuestras adicciones, así que no os de vergüenza y levantaos y presentaos ¿quién va a ser el primer o primera? –pregunta la psicóloga
-Bueno, yo…me llamo Angel Negro de Luz y soy comaadicto…-dice levantándose un chico.
-Hola –dicen todos los reunidos aquí…
-Pues yo soy Tere y soy adicta a los corchetes…- y se escucha un murmullo general, ¡adicta a los corchetes!...eso es lo peor que puede ser una persona…¡adicta a los corchetes!
Yo, que estoy intentando esconderme en mi silla, me doy cuenta que no es tan malo, me levanto de un salto que hace que mi silla se caiga al suelo, todos me miran, yo me pongo colorada y digo:;
- Hola, soy Bree y soy una puntosuspensivoadicta…
-Hola Bree – me saludan todos.
Mi madre siempre nos ponía esto: La niña que no tiene. Y no tiene de que, tiene que vender el . para que del .,
Y la traducción era: la niña que tiene (punto) y no tiene de que (coma) tiene que vender el (punto) para que del (punto) (coma).
Bueno, que me voy por las ramas…como Tarzan…
Todo esto porque he recibido un correo con una historia muy curiosa:
Se cuenta que un señor por ignorancia y malicia dejó al morir el siguiente escrito:
Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta del sastre nunca de ningún modo para los Jesuitas todo lo dicho es mi deseo Facundo.
Cuando se leyó el documento, las personas aludidas se atribuían la preferencia. Con el fin de resolver las dudas, acordaron que cada uno se llevara el escrito y le colocara la puntuación respectiva.
El sobrino Juan lo presentó de la siguiente forma:
Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis. Tampoco, jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
El hermano Luis presentó su reclamo de esta manera:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? ¡No! A mi hermano Luis. Tampoco, jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
El sastre justificó su derecho como sigue:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
Los Jesuitas consideraron que el documento debería interpretarse de la siguiente manera:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta del sastre? Nunca, de ningún modo. Para los Jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo. Facundo.
Esta lectura ocasionó grandes escándalos y para poner orden, se acudió a la autoridad. Ésta consiguió establecer la calma y después de examinar el escrito, dijo en tono severo:
Señores, aquí se está tratando de cometer un fraude; la herencia pertenece al Estado, según las leyes; así lo prueba esta interpretación: ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
En tal virtud, y no resultando herederos para esta herencia, queda incautada en nombre del Estado, y se da por terminado este asunto.
Moraleja…
Que hagas lo que haga, escribas como escribas, el estado se lleva una tajada de todo…
Feliz domingo a todos…
























tonycaravela dijo
jejejeje, yo soy contrario a poner tildes, es que pesan mucho encima de las vocales
22 Abril 2007 | 01:24 PM